lunes, 27 de julio de 2009

Aquellos maravillosos años

Hoy he recibido un correo con varias fotos. Son de hace un puñado de años... por lo menos 15 ó así. Me ha hecho ilusión, porque a pesar de tener una cara de idiota que no me aguanto, me ha hecho recordar una etapa de mi vida que de repente he sentido como muy lejana.



Por aquel entonces tendría unos 19 años, más o menos. Acababa de empezar a estudiar informática en la universidad de Cádiz, y mi entorno de desarrollo estaba a caballo entre un bloc de cuadritos, y el 8086 de mi tío (probablemente el máximo responsable de que abandonara mi idea de hacerme biólogo o químico, y me decantara por el maravilloso mundo de los ceros y los unos).

Recuerdo que ese día recibimos una llamada en su casa, y poco después mi tío se marchó a trabajar a Sevilla. Marcó un punto de inflexión, y en cierto modo, el final de cientos de tardes metidos en su habitación, picando código en C, haciendo problemas de álgebra, o divagando sobre lo humano, lo divino y lo digital.

Años más tarde seguí su camino, pero hacia Madrid, y aquí sigo. Miro atrás y pienso en cómo veía las cosas antes, en cómo las veo ahora. Muchas de las ilusiones de aquel entonces se han diluido en el tiempo, otras se cumplieron (a lo mejor demasiado). Pero con todo, fueron los pilares sobre los que ahora me siento.

Supongo que la cara de idiota sigue ahí, bajo la barba. Igual que los recuerdos siguen también ahí, bajo la sensación de un día a día que a veces no da tregua, y que me lleva a pensar que ya no saboreo las cosas con la calma de antaño.

La misma cara de idiota, pero sin latas de coca cola en la Plaza de la Iglesia, ni los paseos por la Alameda, o la calle Rosario. Sin las conversaciones de horas y horas, esquivando a Antonio "El Loco", porque nos enganchaba cada vez que nos cruzábamos con él. Sin los ensayos con el grupo, sin el karate de los sábados, sin el basket en Villarubí, sin las guardias en la Cruz Roja o en Protección Civil, sin las broncas en la biblioteca de medicina con las pijas charlatanas, ni los viajes en renfe esquivando al revisor, sin tantas y tantas cosas...

Pero con la misma cara de idiota.

6 comentarios:

Dani Rivera dijo...

Eres un chamán!!!

Salomón dijo...

¿Y eso por qué?

Neztgul dijo...

No habeis cambiado nada....exceptuando que Javi está algo más calvo y tu algo mas...eso, que ahora estas muy bien alimentado.

Un abrazo :)

Salomón dijo...

¡Dilo! ¡No seas cobarde!

¡DILO!

¡Más gordo! ¿No?

Ya te cogeré...

The root of all evil's dijo...

JO JO El de la foto soy yo !!, Al neztgul lo voy a coger yo Jr que lo tengo mas cerca, ¿con que mas calvo no? te recuerdo que en estos días tengo que pasarme por tu casa...

pues todo lo que cuentas me paso por la cabeza cuando vi las fotos, je je.. también tengo en un cd los villancicos makineros hechos con el fastracker y pasados a mp3, la verdad que esa manía mía de conservar cosas ... ja ja

Salomón dijo...

Sí, jajaja! Es como un baul digital de los recuerdos.

Molaban los villancicos makineros, con Chiquito diciendo "Fistro! Pecador!", jaja!

la verdad es que lo pasábamos bien haciendo el chufla con el fastracker, o con las funciones "compara_figurín", el Ottelo, etc.

Ahora con la Play, como no hay que pensar... xDDD