jueves, 15 de octubre de 2009

Rotterdam

Si tuviera que elegir una palabra para describir Rotterdam, sería "arquitectura".

Me habían dicho que era una ciudad horrible, pero a mí no me lo pareció. Tampoco estuve mucho tiempo, solo un día y una noche, pero me pareció una ciudad imponente. Entre edificios chulos, puentes, canales... todo es impresionante, hasta los precios. Porque eso sí, se suben a la parra con los precios que es una flipada.

También se estila el rollito bicicletas, aunque no es tan "atrevido" como en Brujas. Debe ser porque aquí hay más coches y van más deprisa, y eso quieras que no, impone. También hay tranvías, y al final hay una especie de cacao circulatorio que te hace sentirte histérico cada vez que cruzas una calle que lleva vías metálicas, porque tienes que asegurarte de que no te va a atropellar un coche, un tranvía o que no te vas a comer una bicicleta.

Al final me he quedado con ganas de más, así que he metido Rotterdam en la lista de sitios que tengo que volver a ver.