miércoles, 6 de junio de 2007

¡Ya es miércoles!

Y los miércoles es sinónimo de humor.

Es como la timba de los viernes, el partido del domingo, el polvo del sábado... viene para quedarse.

Estos días han sido poco productivos (o mucho, según se mire). He tenido visita en casa, y siempre es agradable tener a los tuyos cerca, pero gracias a ellos he descubierto una cosa que no sé si tuvo en cuenta nuestra querida ministra cuando propuso pisos de 30 metros cuadrados: ¿Y si vienen a visitarte?

Pues entre una cosa y otra, hemos colgado la pantalla de plasma, hemos probado lo robusto que era el sofá cama, hemos usado la mesa del salón para comer casi todo el rato, y ahora toca reagruparse y reorganizarse.

Y como parece ser que el calor se está asentando, y que la jornada intensiva asoma el hocico por la esquina del calendario, lo único que puedo hacer es ser optimista y pensar que voy a tener mucho tiempo libre para rellenar de asuntillos pendientes.


Así que aunque mi cara no lo demuestre, estoy contento