lunes, 12 de mayo de 2008

Visita

Estos días tengo un invitado en casa. Se llama Boris, y aunque al principio no hizo muy buenas migas conmigo, mis dotes de persuasión y un par de capítulos de "El encantador de perros" han hecho que la cosa cambie.



Este es Boris... parece poca cosa, pero tiene unos huevos que ya los quisiera más de uno.