lunes, 27 de octubre de 2008

Los domingos son para descansar

No me gustan los lunes.

Suelo tener muchas cosas que hacer, y con el despiste del fin de semana, suelo tardar en aterrizar y ser productivo. Me siento torpe.

El fin de semana no ha sido especialmente movido, salvo por el domingo, que ha sido bastante intenso. Por la mañana, estuve en el encuentro de familias acogedoras, haciendo de presentador. Estuve bastante patoso, pero afortunadamente era para una ONG, gente acostumbrada a ayudar al que lo necesita, así que no permitieron que me fuera con la sensación de haber estado torpe, y me dieron las gracias y felicitaciones. Son encantadores.

También tuve la suerte de conocer a Guillermo Summers. Es curioso cuando has crecido viendo a este hombre en la pantalla de un modo más o menos periódico, y terminas tomando café y charlando con él. Me pareció un hombre muy agradable, y su mujer un encanto. Una sevillana guapa y simpática. La verdad es que me alegró conocerles.

Y no solo a ellos. Pude charlar con mucha gente, de la ONG, familiares acogedores de niños, gente que lo está pasando muy mal, y que hacen serios esfuerzos por sacar adelante a su familia. Hablo de abuelos que con una micropensión se ven en la tesitura de tener que cuidar y educar a niños, por motivos diversos (defunción de los padres, encarcelamientos, drogas...). También otros familiares, pero sobretodo abuelos. Y no puedo dejar de pensar que el de acoger menores es un problema con el que nos podemos encontrar todos en un momento dado. Uno nunca sabe lo que la vida le depara, y creo que ayudar a estas personas, hacer que las ayudas sean apropiadas, es una labor que en un futuro puede repercutir en nosotros mismos. Nunca se sabe.

Por la tarde, de cumpleaños en Alcorcón, y columpiando a las sobrinas en el parque. Buena parte del domingo se puede decir que estuvo dedicado a la causa infantil.

Luego ya por la noche, estuve en la Chocita con Luis Álvaro, en un mano a mano. La verdad es que no había mucha gente, pero se puede decir que la cosa estuvo bien. La verdad es que terminé el día bastante cansado. Y hoy no es que esté mucho más descansado. Al menos hoy me acostaré temprano, porque mañana tengo que ir a Joy Eslava, y no tengo ni idea de a qué hora acabará la historia. Mejor será que recargue batería si no quiero arruinar la semana...