viernes, 20 de abril de 2007

¡Por fin viernes!

Hoy debería ser "San Celtas Cortos", en honor a ese clásico "20 de abril".

No es que haya sido una semana especialmente dura, sobretodo cuando el concepto de "dura" viene bastante afectado por lo que han sido los primeros meses del 2007.

Hoy, cuando venía a la oficina, tenía una mujer sentada junto a mí. En el periódico podía leerse algo parecido a "Definitivamente, el sol se apaga". Y venía a sugerir que nos quedaban como 50 primaveras, más o menos...

Al principio pensé: "Se referirá a 50 millones de años", pero no tardé en hacer mis conjeturas... ¿Y si fuera cierto? Ya estaba calculando el momento y el importe adecuados para pedir una hipoteca que por supuesto dejaría a medias ¡jua, jua! ¡Que se joda el banco! Pero la mujer en cuestión ya estaba leyendo la siguiente página, y lo que yo pensaba que era una errata, resultaba ser publicidad en formato de noticias... estos de "Metro", que son unos guasones de cuidado.

Bueno, estoy muy contento porque el material que tengo crece de manera considerable, y todavía no me he sentado a escribir demasiado en serio, siempre ha sido rascando huecos de aqui y allá. Incluso mi hermana contribuye, dándome ideas sobre las que intentar tallar alguna parida que otra. Es lo menos que puede hacer por mí, despues de tenerme como me tiene... la tía perra.

De hecho, al final el miércoles no pude ir al Triskel, tuve visita (de la tía perra, precisamente) en casa y además tenía que "colaborar" en el desarrollo de ciertas tareas. A ella suele gustarle trabajar de madrugada. Se entiende que es muchísimo más productiva a esas horas, y de paso consigue diezmar mi raciocinio adormeciéndolo. Así consigue que haga cosas increíbles, como instalar una impresora a las 2 de la madrugada. De no ser por ese control sobre mí, podría incluso inventar un nuevo concepto: La Tecnofília... y es que no hace falta que diga por donde le haría meterse la impresora a mi querida y apreciada hermanita.

De todas maneras no iba a subirme al escenario, así que tampoco pasa nada. Mejor así, que luego me pico enseguida. Pero como compensación, este sábado a las 8 de la tarde iré a ver los sketches de humor de Tela-Katola.

Ahora me piro a comer, que he quedao con la gente del curro (se van dos de ellos a otra empresa). A este paso mi figura no va a ser solamente esplendida, además va a ser muy voluminosa. Menos mal que no vivo de mi cuerpo... aunque esto es un contrasentido, porque gracias a mi volúmen, mucha gente podría vivir de mi cuerpo. Los del accidente de los Andes por ejemplo, además de sobrevivir, habrían llegado incluso gorditos de haber contado conmigo en su despensa (^_^)

Y con esto y un bizcocho (el que me ha dado mi amigo Antonio, que encima lo ha hecho él mismo, porque para eso hoy es su cumpleaños), me largo YA.

QRT