martes, 10 de abril de 2007

Semana Santa

Por fin se acaba la Semana Santa.

Ha sido una semana de mucha tension, he visto hombres torturados, apaleados, crucificados... y todos tenian un punto en comun: pelo largo y barba. Asi que me he pasado buena parte del tiempo escondido de la muchedumbre fervorosa.

Me ha venido bien descansar, pero aunque hubiera querido tirar algunas lineas, lo cierto es que al final he pasado mas tiempo con gente a la que hacia demasiado tiempo que no veia que escribiendo. Y las pocas veces que he cogido un boli, ha sido para hacer un sudoku.

Pero no me arrepiento. Volver a Cadiz es como enchufar el movil a la pared, me recarga, y al mismo tiempo me refresca la memoria y me ayuda a recuperar mi imagen original, que parece diluirse a veces con la vida en Madrid, donde es complicado cruzarse por las calles con las mismas caras dos veces en puntos diferentes.

Ahora vengo con fuerza, con ganas de hacer muchas cosas, con la impaciencia y el temor del primer dia de colegio, y con las prisas del que descubre que lleva kilometros en la direccion equivocada.

Anteayer, Cristo resucito de entre los muertos, y me da la sensacion de que no ha sido el unico...