lunes, 27 de agosto de 2007

¿Descanso?

Este fin de semana lo he pasado en El Espinar, en plan familiar.

Como ha diluviado, y hacía un viento de la leche, pues no ha sido tampoco muy movidito, sino más bien casero. Esto se supone que implica "descansar", pero ojo, no hay que menospreciar la capacidad de agotamiento que tienen este tipo de eventos.

Para empezar, he comido en dos días el equivalente a una semana. Así que tengo la barriga como si me hubiera tragado el balón de NIVEA. He dormido la primera noche en un sofá cama. Algunos de estos cacharros deberían estar catalogados como aparatos de tortura. La segunda noche en un colchón de esos autohinchables, que a simple vista parecen acogedores, pero que no dejan de ser otro aparato de tortura, sobretodo si ya vienes tocado de la noche anterior.

Por lo menos lo he pasado bien, y aunque el tiempo como digo no acompañara, lo cierto es que ha merecido la pena salir de Madrid. El sitio es muy tranquilo, hemos visto halcones, relámpagos y goterones de agua del tamaño de Cuenca. Las mellizas han cumplido un año y el verano empieza a enseñarnos el culo mientras comienza a alejarse... y estoy molido.