sábado, 1 de marzo de 2008

Canguros

Este fin de semana estoy en un parque temático. Se llama "Paternalia".

Consiste en que tus cuñados se van a un parador nacional, y te dejan a dos mellizas de un año y medio durante todo el fin de semana.

Entre las distintas pruebas que hay que superar, está cambiar pañales, darles de comer, hacer que se duerman o aguantar estoicamente cuando se despiertan. Es realmente divertido, porque ya se mueven con relativa velocidad por la casa, tocando justamente aquello que tú no quieres que toquen. Y como son dos, cuando estás agarrando a una, la otra ya está cogiendo posiciones. A veces tengo la sensación de que de repente va a sonar una voz en off que va a decir "¡Atención, pregunta!".

Por supuesto que también tiene momentos muy divertidos, y me río mucho con ellas. Son muy lindas (el padre es un artista, podéis ver sus dibujos enlazados en este blog) y muy graciosas. Justo ahora se acaban de quedar fritas viendo el DVD de Pocoyo. Porque este fin de semana, en mi casa no se oye ni a Dire Straits, ni a Eric Clapton ni a Carlos Chaouen. En su lugar me invaden el caballo Pichirilo, Pocoyo y toda la patrulla del cantajuegos. Y sinceramente, no es que sean pegadizas, es que se incrustan en tu cerebro y cuando menos lo esperas estás como un gilipoyas tarareando:

Tengo un caballo,
que se llama Pichirilo,
Pichirilo, lilo, lilo,
lilo, lilo, lilo, la.

En la vida hay momentos en los que el instinto te hace plantearte ser padre... Afortunadamente, yo tengo unos cuñados que me ayudan en esos momentos de debilidad. Gracias!! Os estoy realmente agradecidos!!